Taramundi (Asturias).

Taramundi

Taramundi es un maravilloso pueblecito de Asturias semi escondido entre las montañas, que visitamos en la Semana Santa de hace un par de años. Llegamos hasta allí desde Coruña por la carretera de Lugo; desde esta ciudad cogimos a continuación la N-640 hasta A Pontenova y por último la LU-704 que nos llevó hasta Taramundi.

pueblecitoHabía visto en la red varios hoteles con muy buena pinta, pero al final dormimos en Casa Paulino, muy bien situado en el centro del pueblo para poder dejar el coche y pasear por sus calles; y además de bonito y acogedor tiene un restaurante donde comimos de maravilla. A nosotras nos tocó la habitación verde.

Iglesia

El Concejo de Taramundi tiene organizados y señalizados varios recorridos para conocer sus montes y sus ríos. Nosotras hicimos la Ruta del Agua, donde disfrutamos de la visita guiada por los molinos del Conjunto Etnográfico de Teixois y del paseo por el borde del río Turia.

callejuelas

rio y sidraFue muy divertido entrar en los molinos y las casas de piedra, donde aprendimos un montón de cosas sobre lo duros que eran el trabajo y la vida antiguamente. A mi hija el fuego le dio un poquito de miedo, una fobia que tiene desde pequeñita; pero un rato de colo y asunto resuelto.

molino

harina

Luego comimos allí mismo, en un pequeño y encantador mesón con mesas al aire libre pero bien resguardadas de la lluvia. En Asturias el tiempo es imprevisible.

comida

Una de las tardes que pasamos allí soportamos un aguacero de aúpa, pero decidimos no dejarnos amilanar y dimos un corto paseo hasta la biblioteca municipal. Abre sólo martes y miércoles por la tarde (más info aquí), pero nos coincidió bien el día. La bibliotecaria fue encantadora y leímos varios cuentos; entre ellos había uno precioso con leyendas y personajes del folclore asturiano.

niebla

castroTambién visitamos el castro de Taramundi, cuyos trabajos se iniciaron en el año 2000. Está acondicionado para las visitas turísticas, con paneles explicativos y una pasarela para recorrerlo con los niños sin peligro alguno.

Tenéis más información sobre este bucólico lugar en la web de turismo del Ayuntamiento.

As Fragas do Eume.

Fragas do Eume.

As Fragas do Eume, declaradas Parque Natural en 1997, son un ecosistema único en Galicia, un bosque atlántico de casi diez mil hectáreas a lo largo de los 84 km que recorre el río Eume, y repartidas entre cinco ayuntamientos: Cabanas, A Capela, Monfero, Pontedeume y As Pontes de García Rodríguez. Allí podemos encontrar antiquísimos robles, madroños, castaños, abedules, fresnos, alisos y enormes helechos… Y también martas, lirones, jabalís, gatos monteses, halcones y buhos reales. Es un bosque antiguo, mágico, lleno de vida y pintado en mil tonos de verde.

rio eume

senderoTambién el hombre ha dejado allí su huella, y así podemos encontrar dólmenes, castros, cruceiros, puentes, restos de castillos… y un hermoso e importante conjunto arquitectónico: el monasterio románico de Caaveiro (foto de aquí abajo), que data de finales del siglo IX. Está declarado Monumento Histórico Artístico.
Caaveiro

Nosotras fuimos en varias ocasiones, siempre en otoño porque nos encanta aprovechar la excursión para recoger castañas; llegamos al bosque desde Pontedeume, donde está bien señalizada la carretera que llega hasta allí. Según leí en la web del Ayuntamiento, durante los meses de julio a septiembre no se permite el tránsito de vehículos, pero hay microbuses que llegan hasta el Monasterio. El bosque está lleno de rutas para conocerlo a pie, siguiendo el río y disfrutando de sus arroyos, afluentes y cascadas. Poco antes de llegar encontraréis el Centro de Recepción de Visitantes, donde os informarán de todo.

bosquebuscando castañasEn el año 2012 sufrió un pavoroso incendio que tardó cuatro días en ser extinguido y que consumió más de 500 hectáreas. Afortunadamente parece que la zona se está recuperando con sumo cuidado y a buen ritmo. Quizás los trasnos de la fraga estén echando una manita…

Pontedeume

Si tenéis tiempo aprovechad la visita para conocer Pontedeume (foto de arriba), una preciosa villa fundada en el año 1270; hay allí también lugares muy interesantes: el emblemático puente de piedra con el oso y el jabalí, sus antiguas calles y plazas, los restos de su muralla, el Torreón de los Andrade…

Torre de los Andrade

Y hablando de los Andrade, en la última excursión fuimos también a visitar su magnífico castillo (o lo que queda de él); se encuentra a unos 6 km al sureste de Pontedeume, en la llamada peña Leboreira, y desde allí se dominaba gran parte del valle del Eume; data del siglo XIV y su historia está llena de leyendas, algunas románticas y otras más lúgubres. Podéis leerlas en la página de GaliciaMáxica, que os enlazo.Monfero

A la vuelta pasamos también por el majestuoso Monasterio de Santa María de Monfero, fundado en 1134. Tiene una impresionante fachada barroca y varios edificios anexos que no sabría decir si estaban abandonados o a medio arreglar. En cualquier caso el conjunto resulta grandioso.

Como veis, una excursión muy completa, que incluso se puede repartir en más de una jornada si tenéis tiempo, porque toda esa comarca vale muchísimo la pena.

O Cebreiro (Pedrafita do Cebreiro).

Pedrafita

La aldea de O Cebreiro es un lugar con tanto encanto que lo hemos visitado en casi todas las estaciones: primavera, otoño e invierno. ¡Y todas nuestras visitas han sido geniales! Se trata de una pequeña y típica aldea de montaña muy ligada al Camino de Santiago. Sus pintorescas casas, las pallozas, son hoy su principal atractivo. Están dedicadas a posadas para peregrinos o turistas, a coquetas cantinas y tabernas, y a su Museo Etnográfico, pero antes fueron el refugio para familias y animales en los durísimos inviernos de montaña.
Ancares
Nosotras llegamos desde A Coruña por la autopista A-6 en dirección hacia Lugo, cogimos la salida 432 y en apenas dos minutos ya estábamos en Pedrafita. Hay que cruzar el pueblo y justo al salir, a mano derecha, encontramos la carretera que sube hacia la aldea de O Cebreiro. Un paseo magnífico entre las joyas naturales de Os Ancares y O Courelcolmado de carballos, abedules y castaños, entre otros. Y osos pardos, jabalís, ciervos, zorros… El mayor espacio natural que tenemos en Galicia.

Iglesia

La primera parada que hicimos fue en la iglesia de Santa María la Real y su cementerio; se hizo muy famosa en el siglo XIV gracias al milagro del Santo Grial: durante un fuerte temporal de nieve un monje celebraba misa para un único y valiente vecino, y pensó que para qué habría salido ese buen hombre de casa, “total, para ver un poco de pan y de vino”. En ese momento la hostia se convirtió en carne y el vino en sangre. La historia corrió como la pólvora por toda Europa, e incluso los Reyes Católicos se acercaron a la iglesia para conocerla de primera mano. El Cáliz allí guardado es el que figura en el escudo de Galicia.

palloza

Después callejeamos entre las pallozas, en medio de cansados peregrinos y turistas entusiasmados. De algún lugar salía el sonido de la gaita de Carlos Núñez (en todas mis visitas, además, curioso), lo cual le daba un aire más galleguiño al lugar, si cabe.

mesón

postre

La primera vez que fuimos nos llevamos los bocadillos de casa; justo al salir de Pedrafita y antes de subir para O Cebreiro, hay un merendero donde nos paramos a comer. Las otras dos veces probamos los mesones de la aldea; fue difícil decidir, ¡la oferta era buena y variada! Pero tuvimos que escoger rápidamente porque había lista de espera en casi todos los locales.

Tomamos platos típicos: sopa de cocido, corzo asado, lacón con grelos, pollo con patatas para Sabela (¡su plato favorito!) y de postre queso de O Cebreiro con miel.

peregrino

peregrino 2La última visita que hicimos fue en el mes de febrero. Era la primera vez que Sabela veía la nieve, ¡y fue una auténtica gozada! Nos lo pasamos genial, hicimos un muñeco de nieve (y llevamos de casa botones y una zanahoria para que quedara más chulo) y montamos una auténtica guerra de bolas de nieve. Resbalamos varias veces y nos nevó mientras estábamos allí. La única pega es que ¡acabamos empapadas! pero llevé ropa de repuesto para no pillar un constipado.

nevado

Si alguien se anima a pasar allí más de un día, hay varias rutas (que aún no probé) que parecen bastante interesantes: la del pozo do Lago Maior, la de los molinos, la ruta del milagro, ó simplemente “perderse” en Os Ancares o en O Courel…

San Andrés de Teixido – Serra da Capelada – Cabo Ortegal

san andres

Hoy os propongo una pequeña y maravillosa ruta por el norte de la provincia de A Coruña. Según reza la tradición, a San Andrés de Teixido vai de morto quen non foi de vivo, así que ¡dejemos hechos ya los deberes! Nosotros comenzamos la excursión en este santuario y luego nos dirigimos hacia el norte bordeando la costa hasta llegar al faro de Cabo Ortegal.

ermitaLa bonita aldea de San Andrés está formada por estrechas callejuelas, así que dejamos el coche antes de entrar (hay zonas señalizadas para ello). El santuario, de piedra y color blanco, es un centro de peregrinaje muy importante; es costumbre que, para dar fe de nuestra visita, dejemos una piedra en alguno de los milladoiros de la zona, además de beber de la fuente de los tres caños. Las mejores fechas para ir son Pentecostés (50 días después de Pascua), el 24 de junio, del 16 de agosto al 29 de septiembre y sobre todo en la festividad de San Andrés, del 27 al 30 de noviembre. De allí podéis llevaros como recuerdo unos sanandresiños, unas figuras hechas con miga de pan y coloreados. Nosotras compramos un tarro de miel, por llevar la contraria. Además nos llevamos en la memoria la asistencia a la misa diaria.

acantilados

San Andrés de Teixido se encuentra en a Serra da Capelada, un precioso lugar de enormes y salvajes acantilados, de los más altos de Europa. Hay allí muchos miradores (el de Chao do Monte ó el de Os Carrís, por ejemplo) donde detenerse a admirar la belleza de estos paisajes, a mi parecer más hermosos que los que nos ofrecen las guías turísticas de países como Noruega o Irlanda. Y en uno de ellos, poco después de salir de San Andrés, conocimos una curiosa historia: hay allí un pequeño recordatorio al actor Leslie Howard, protagonista de “Lo que el viento se llevó”. ¿Y por qué? Pues porque este actor falleció allí en 1943, cuando el avión en que viajaba fue derribado por los nazis cuando volvía de una misión. Curioso ¿verdad?
garita herbeiraherbeira

Pero el mejor mirador de todos está yendo hacia Ortegal, en lo más alto da Capelada: es la garita de Vixía Herbeira, una antigua caseta de piedra del siglo XVIII, entre Cedeira y Cariño. Estaba destinada a la vigilancia costera y ha sido restaurada recientemente. Como se encuentra en el punto más alto de la sierra teníamos allí unas vistas increíbles de los acantilados. Y a mayores Sabela disfrutó de la compañía de unos caballos salvajes que pastaban tranquilamente junto a unas vacas (parece ser que abundan en esos montes).

faro ortegal

ortigueiraY nuestra excursión acabó en el faro de Ortegal, frontera entre el Atlántico y el Cantábrico. El faro en sí mismo es muy sencillo, pero el entorno es espectacular, como veis en la foto de la izquierda: la carretera cae hacia el mar en medio de las rocas.

Y justo enfrente hay tres islotes, Os Aguillóns, que nos recuerdan lo peligrosas que son esas costas y cuántos naufragios han ocurrido allí.

Un poco más hacia el este podemos divisar Ortigueira (foto de la derecha), pero esa visita la dejaremos para otra ocasión…

Creo que ésta es una de las excursiones más maravillosas e inolvidables que hemos hecho hasta ahora, y os recomiendo que no os la perdáis. Da igual la estación, aprovechad cualquier día un poco soleado. Seguro que os enamoraréis como yo de aquel rincón.

Puerto de Redes (Ares)

Casitas de Redes.
Redes es un pueblecito de pescadores que pertenece al concello de Ares (provincia de A Coruña). Su nombre parece que procede de la costumbre local de colgar las redes de pesca en estos palos de madera que veis en las estructuras de aquí arriba.

escaleritasLe llaman la Venecia gallega porque, como se ve en esta foto de la izquierda, de cada casa salen unas escaleritas que permiten a los pescadores bajar y subir cómodamente desde su cocina ó salón hasta sus gamelas para salir a faenar.callejuela

horreo

El pueblecito es perfecto para callejear y descubrir rincones encantadores en cada esquina. Comimos en un pequeño bar donde nos atendieron con mucha amabilidad y nos ofrecieron opciones variadas para que Sabela quedara satisfecha ¡lo cual es bastante complicado!

balconcitoDespués fuimos dando un paseo por sus calles, llenas de casas de todos los colores, como solía ser costumbre en los pueblos marineros en Galicia. Salimos de Redes hacia el oeste, por a Rúa Nova, y encontramos un bonito paseo marítimo de madera que serpenteaba entre los pinos.

paseo marítimo

Al final del paseo encontramos las ruinas de lo que parecía un antiguo castillo, el Castillo de Redes. Desde allí disfrutamos de unas vistas maravillosas de la ría y también de una magnífica merienda.

Castillo de Redes.vistas desde el castillo
Os dejo el enlace de una página web creada y mantenida por los vecinos de Redes con toda la información actualizada sobre su encantador pueblecito ¡no os lo perdáis!

Puerto de Burela.

Puerto de Burela.
Realizamos esta excursión aprovechando un puente de noviembre en el cual no llovía. Tuvimos el cielo a ratos gris, a ratos soleado; el viento soplaba con fuerza, el mar golpeaba las rocas y las playas… ¡nos encanta el mar en invierno!

dibujo del barco

Postal del museo.Burela es un pueblo marinero precioso. Tiene un pintoresco faro en medio del mar y otro pequeñito en el mismo muelle. Pero nuestra visita más especial aquel día fue al barco museo bonitero “Reina del Carmen”. En este enlace tenéis más información sobre su historia, horarios, precios y demás. Es un precioso barco que está amarrado en el puerto de Burela, donde se puede conocer de primera mano cómo es el duro trabajo de los pescadores de bonito. Nosotras tuvimos la gran suerte de estar solas en la visita, y Lino, el guía, nos ofreció una visita totalmente personalizada.

colección de conchasinterior del barcoPudimos ver los útiles que emplearon y que emplean en la pesca del bonito, aprender distintos métodos de pesca, saber cómo era la vida a bordo durante las campañas de pesca, fingir que manejábamos el timón del barco e incluso tocar una espada auténtica de un pez-espada.

dentro del barcoal timón

Después de aquella estupenda visita Lino nos aconsejó que nos acercásemos a la lonja, porque en una hora empezaría la subasta de pescado y estaba seguro de que nos gustaría verla.

Llegando a puerto.pescado

Efectivamente, fue muy divertido e instructivo: vimos llegar los barcos al puerto; observamos cómo bajaban las cajas de pescado, mientras un buzo tenía que sumergirse en las oscuras aguas para sacar algo que se había enganchado en la quilla de uno de ellos, ante los ojos asombrados de Sabela y de otros niños que estaban allí.

Aprendimos cómo funciona una subasta de pescado, cómo iban cantando (¡y rapidísimo!) hacia abajo los precios hasta que un comprador aceptaba y se adueñaba de las cajas correspondientes, soltando dentro una tarjetita. Aprendimos muchísimo aquel día de la durísima vida de la gente del mar, y nos sirvió para apreciar el trabajo que conlleva poder comer un plato de pescado.

subasta.Os aconsejo la visita a Burela en la campaña del bonito, que es de mayo a octubre, y probar allí mismo los deliciosos platos que se pueden preparar con él.

Aquellos días que pasamos en la Mariña Lucense fueron realmente increíbles, y en otras entradas os iré contando qué otros lugares interesantes pudimos visitar. ¡Galicia tiene mucho que ver!