Granxa do Souto (Ortigueira).

Granxa do Souto

Entrada¡Qué gente tan maravillosa encontramos en a Granxa do Souto! Un lugar donde puedes encontrar mil actividades para mayores y peques: clases de equitación, rutas a caballo (incluso ruta nocturnas, durmiendo en la granja), campamentos de verano, visitas de grupos, talleres de naturaleza, celebración de cumpleaños (para niños y adultos), alquiler de piraguas y bicicletas, tienen un albergue y una casita para alquilar por días.

gallinas y conejos

O, como hicimos nosotras ya en dos ocasiones, te das un paseo por las instalaciones (no te cobran nada por la entrada), disfrutas de la compañía de los animales (además de caballos tienen vacas, gallinas, conejos, una cabra, perros y gatos) y charlas con las amabilísimas personas que allí encontrareis. Uno de los días incluso les regalaron a las niñas huevos para cenar esa noche en casa.

caballosburros y vacas

La granja se encuentra en el norte de la provincia de Coruña, en el municipio de Ortigueira, en el lugar de Mera de Baixo (Ponte Mera). Están muy cerca del mar, en la desembocadura del río Mera. No es demasiado sencillo llegar, pero hay algunos carteles y su completa página web ofrece información sobre su localización.

merendero

Después de recorrer las instalaciones, que nos enseñaran la casita y el albergue, sobar a los pobres conejitos, perseguir los perros y dar de comer a los caballos, nos tocó reponer fuerzas con la comida que llevamos de casa (últimamente llevamos pasta con salsa de verdura, una receta italiana de Fabiana, empanadas, fruta, zanahorias, tortitas y chocolate). En la granja hay una cafetería muy cómoda donde puedes picotear algo; pero nosotras aprovechamos el sol comiendo en unas mesitas que tienen al aire libre. Tienen también baños y un botiquín para curar mordiscos de conejos y arañazos varios.

casita para alquilarzona de recreo
Por la tarde nos dimos un paseo por los alrededores, para conocer la zona del río, estirar las piernas y darles un rato de descanso a los pobres animalitos. Importante llevar botas, el camino, como es natural, está repleto de zarzas, boñigas y algún que otro charco (dependiendo de la época). Pero fue una caminata muy agradable.

paseo por el río

En fin, Ortigueira para mí siempre es una garantía de paisajes llenos de belleza y paseos maravillosos. Este encantador lugar me lo confirma y os animo a que os acerquéis a disfrutar de esta comarca y de sus gentes.

Casa Grande de Xanceda (Mesía, A Coruña)

Casa Grande Xanceda

Conocí La Casa Grande de Xanceda a través de sus productos lácteos: yogures, leche, quesos… que venden en determinados establecimientos (podéis consultar en cuáles en su web). Todos ellos son de producción ecológica, sin aditivos, con su propia materia prima y con especial cuidado de sus animales y sus prados.

Establo

Bueno, pues además de dedicarse a los lácteos también organizan visitas guiadas para coles o para grupos. En su web publican las fechas de las próximas visitas y ya avisan que es imprescindible llamar para reservar. Tiene un pequeño coste de 3 o 4 euros (según la temporada) y los niños menores de 2 años no pagan.

Es un poco complicado encontrar la granja; se encuentra en el km 14 de la carretera AC-524, y está situada a la misma distancia de Carral, Ordes y Curtis (así a ojo). Tuvimos que parar varias veces a preguntar, y aún así nos costó un poquito llegar hasta allí. Es más fácil con el GPS (longitud -8.2578 y latitud 43.0815) (datos tomados de su página web).

Sala de ordeño

Durante la visita conocimos la granja a fondo, visitamos todas las instalaciones y nos explicaron cómo funciona una granja ecológica. Entramos en la moderna sala de ordeño justo en el momento en que llegaban las vacas, y después fuimos a los establos, donde los niños pudieron dar el biberón a los pequeños terneritos ¡un momento precioso!

corral

Paseamos por los prados, vimos la pequeña huerta y también visitamos a otros habitantes de la granja: ponis, cabras, ovejas… Nos dejaron además un ratito para explorar por nuestra cuenta; por culpa de los temporales de la época en que fuimos nos perdimos ciertas actividades reservadas para el buen tiempo: un eco-laberinto de maíz; a veces montan también una especie de yincana hecha con fardos de paja, y que tiene una pinta estupenda.

comida

Y por último visitamos la tienda, donde pudimos comprar los productos que elaboran (algo más económicos que en otros sitios), y además nos prepararon una degustación al aire libre de los mejores yogures y quesos, una agradable sorpresa para nosotras, que no sabíamos que venía incluída con la visita.

Un consejo para el final, aunque ya lo avisan al anotarse para la visita: es muy aconsejable calzar botas de agua, el terreno en algunos sitios está encharcado, puedes pisar “sorpresas” desagradables, etc. Sólo quiero añadir que ¡fue una excursión muy divertida y provechosa!

Granja escuela Belelle, Neda (A Coruña)

Picadero.

Calentando los ponis.

La granja escuela Belelle es un lugar en plena naturaleza donde los niños podrán disfrutar del contacto con los animales. Es un poco complicado llegar hasta allí: nosotras salimos de la autopista en Neda, y una vez en el centro de esa localidad, encontramos un desvío a la derecha con un cartel que indicaba la dirección a la escuela de equitación. Desde allí hay todavía 2 o 3 km, hay algún cartel más pero es fácil perderse.

Paseo por las corredoiras.

Tienen distintas actividades de las que enseguida hablaré. Nosotras lo que probamos fueron las clases de equitación sueltas. La primera vez que fuimos (y ya van tres o cuatro) Sabela tenía 4 años, y ya estaba loca por los caballos. Nos acompañó una amiguita de su edad, y tenían preparados 2 ponis para ellas. No tuvimos que aportar ningún material, sólo llevar un calzado cómodo y adecuado y ellos nos prestaron un casco de su tamaño.

Caballos al aire libre.

Vistas desde Belelle.

El único pequeño inconveniente que tuvimos (y tampoco nos causó gran trastorno) es que te tienen que buscar un hueco entre las clases regulares (ya organizadas) y las competiciones a las que se suelen presentar los fines de semana, pero llamando con tiempo se esfuerzan por darte una hora que te convenga.

caballito

Las niñas se lo pasaron fenomenal, ¡por eso repetimos tantas veces! Estuvieron aprendiendo unas nociones básicas de equitación en el picadero, y después, como hacía buena tarde, las llevaron a dar un pequeño paseo por las corredoiras cercanas a la granja; eso sí, siempre muy bien acompañadas por los monitores.

cerdos

conejo

Cuando las niñas terminaron la clase estuvimos dando un paseo por las instalaciones, y la verdad es que mayores y peques disfrutamos muchísimo. Cuidan allí de un montón de animales: vacas, cabras, ovejas, conejos, gallinas… los típicos de cualquier granja gallega.

dromedario

pavo real

Pero además tienen otros animales más exóticos: pavos reales, dromedarios, llamas, canguros, unas gallinas muy peculiares que parecían vestidas de alta costura…

gallinasRealizan también diversos talleres: de aves, de mamíferos, de elaboración de pan, de huerto e invernadero, de flores y plantas, de producción de vino (en otoño), por supuesto de equitación y cuidado de los caballos ¡e incluso de cetrería!

horticultoras

Reciben visitas de grupos: coles, asociaciones, grupos organizados… para pasar allí el día entero; tienen actividades de verano de lunes a viernes (por la mañana) que cuentan con servicio de transporte. Y los fines de semana también celebran cumpleaños.

llamaburro

En fin, que las visitas fueron estupendas, divertidas, educativas, y que estamos deseando repetir. Sabela volvió además con su cole y se sintió como  en su casa, guiaba a sus amiguitas, les enseñó todos los animales como si fueran suyos… y las chicas son realmente agradables.

burrosTienen además un pequeño refugio, una casita con porche, mesas, sillas, y unas máquinas con piscolabis, bebidas calientes y frías. Un lugar perfecto para   refrescarse o volver a entrar en calor (¡según la época del año!) mientras las peques juegan con los perros más buenazos que he visto en mi vida!

Parque zoológico Marcelle Natureza, Outeiro de Rei (Lugo)

esculturaEste parque zoológico se encuentra cerca de la autovía que une Coruña y Lugo y al lado del río Miño; tiene una página web, Marcelle Natureza, que es muy completa, donde os podéis informar, además de los horarios y las tarifas vigentes, de las distintas actividades que realizan, como por ejemplo visitas guiadas, talleres, concursos, campamentos urbanos, etc.

Nosotras fuimos en dos ocasiones, en los veranos de 2011 y 2012. Pasamos el día entero allí y la verdad es que lo disfrutamos muchísimo. Pudimos observar una gran variedad de animales: dromedarios, renos, osos, llamas, monos, bisontes, avestruces, cebras, mapaches, monos…

Además hay una zona, la reserva, mucho más arbolada, donde admiramos canguros, muflones, jabalíes, lobos y zorros, entre otros. Para poder acceder a esta zona hay que comprar una entrada adicional, pero vale la pena porque además la visita es guiada, y la realizan varias veces al día.

Para la comida hay varias posibilidades: en la entrada del parque hay un restaurante de madera donde se pueden probar distintos platos y muy exóticos: avestruz, bisonte, canguro… y a precios bastante asequibles. Hay también menú del día y menú infantil, un poco de todo para adaptarse a las distintas familias. En nuestra primera visita comimos allí y todo estaba delicioso. Además es posible ir a comer allí sin pagar la entrada al parque, porque, aunque está dentro del mismo recinto, se sitúa antes de pasar por la taquilla.

Además del restaurante tenemos la posibilidad de comer en un chiringuito situado dentro del parque, más económico que el restaurante, y con mesas y sillas al aire libre; allí se pueden tomar bocadillos o empanadas y tienen también algunos platos de pasta y arroz, además de helados y cafés.

Y por último, más barato todavía, es posible llevarte la comida de casa, porque hay varias zonas arboladas con mesas y bancos de piedra para libre uso; esa fue la opción por la que optamos este año (si queremos seguir con nuestras excursiones teniendo menos recursos habrá que adaptarse).

Tanto el chiringuito como estas mesas de piedra de las que acabo de hablar están al lado de una zona de juegos y columpios, para que los más pequeños se diviertan un rato mientras los mayores tomamos un café con más calma.

Hay que tener en cuenta algo muy importante: no es posible el pago con tarjeta, ni en el restaurante, ni en la taquilla. El motivo que me dieron es que no hay línea telefónica ni apenas cobertura de móvil, y por tanto no tienen terminal para el pago con tarjetas. Así, pues, hay que ir bien provistos del dinero necesario para las entradas, los refrigerios y los recuerdos de la tienda.

Para que os hagáis una idea de cómo es el parque, os contaré que es un recinto cerrado, por supuesto, con unas preciosas y originales puertas de madera; el coche hay que dejarlo aparcado antes, en una zona habilitada y señalizada para ello, prudentemente bajo los árboles, lo cual es muy de agradecer en épocas de calor.

Al entrar en el parque lo primero que se ve es el restarurante a mano derecha, y un poco más adelante una cabaña de madera que es a la vez taquilla para las entradas y tienda de recuerdos; al comprar tu entrada te ponen una pulserita en la muñeca, lo que te permite entrar y salir las veces que quieras del parque, por ejemplo para ir al coche a por la comida y que no tengas que cargar con ella durante la visita.

A partir de ahí entras en el zoo con un mapa muy clarito que te permite saber en todo momento dónde te encuentras y qué animal estás viendo. Sólo os queda disfrutarlo y tener la paciencia de esperar a que los niños escojan en la tienda su recuerdo favorito, porque la variedad es inmensa: tazas, peluches, figuritas, libros, puzles… y para los más mayorcitos tenemos también productos gastronómicos artesanales, tallas de madera, objetos decorativos de hierro….

lago de los cisnes

Y una última cosa: al salir de la tienda, a la izquierda, encontrareis una puerta que pone “Mirador de aves”. No os lo perdáis, es un precioso lago de cisnes, patos y gansos y desde allí se respiran una paz y una tranquilidad bien ganadas.